miércoles, 4 de noviembre de 2009
jueves, 29 de octubre de 2009
De zapping, titulares y formas.
Cambiaste de canal infinitas veces, ojeaste los titulares de diarios y revistas de distintas ideologías, te fijaste en el tamaño y tipo de letra, en la foto de tapa, en quién hablaba pero no lo que decía.
Y así te hiciste una imagen deformada de la realidad. Te metiste con ella, pero no en ella, y no preguntaste en serio, porque no te interesaba la respuesta que otros podían darte, sino la respuesta que tú ya tenías prescripta dar, porque sonaba bonita, convincente y motivadora.
Armaste un discurso mediocre que repites una y otra vez, porque no eres conciente de tu enorme desconocimiento de la realidad, de la historia, de lo que cada sociedad ha ido forjando en el devenir de los años, de cómo las complejidades culturales, políticas y económicas, han fraguado lo que el mundo es hoy.
Sólo sé que no sé nada, asumía Sócrates con total humildad y plena conciencia de las limitaciones humanas. Sin embargo hoy con la sola disponibilidad de mayores medios creemos haber rebatido esa máxima socrática, y nos consideramos capaces de opinar sobre cuanto tema caiga en la palestra, con la altura de una charla de bar, pero con un rebuscado lenguaje académico, político o empresarial. Con la velocidad del zapping, y con su misma profundidad.
Seamos concientes de que no lo sabemos todo, ni estamos cerca de poder hacerlo, no seamos soberbios, no nos autoengañemos con palabras encantadoras y fuertes, si no tienen fundamento, y si realmente no son fundantes en nuestra vida. De demagogos y vendedores de ilusiones está lleno el mundo, y más aún de una masa cada vez más apática de consumidores de discursos.
Como todo, si el contenido es superficial y siempre el mismo, y no llega a revolver nuestras entrañas, por más que le cambiemos la forma, el envoltorio, al tiempo aburrirá, y nuestro proyecto será sustituido por otro fuego artificial que brille más. Diría que, como todo lo que se vende y compra, algún día será descartado, y sustituido por algo más bonito.
Demos ejemplo de nuestra madurez, de nuestros años de formación, de nuestros estudios, de nuestros días dedicados al trabajo voluntario… de nuestro deseo sincero de cambio. Que no sean solo elementos para construir “marketing social”, bastardeando términos como justicia, pobreza, desigualdad, empoderamiento, desarrollo, compromiso, liderazgo, oportunidades, necesidades, futuro. Asumamos un compromiso real con la verdad y la justicia, además de la belleza de las formas. Asumamos que ese compromiso puede llevarnos la vida completa, y que por el mismo no debemos esperar aplausos.
Leelo también en http://callesdeladesigualdad.blogspot.com/
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Fondos reservados
Hubo un tiempo, hace veinte años, en que yo pensé que lo decisivo en mi vida iba a ser la diferencia entre todo o nada. Sentí la urgencia de darlo todo sin reservarme nada, y con ese propósito me fui al noviciado de los jesuitas.
Y aquí estoy, veinte años después, descubriendo que, aunque el fondo es auténtico, las cosas no son tan simples ni las dicotomías tan nítidas.
Recién estrenados los cuarenta, voy cayendo en la cuenta de que la diferencia capital no es la que hay entre todo o nada, sino la que hay entre todo y casi todo.
El problema no es tanto lo que das –que puede ser mucho y buenísimo –, como lo que te reservas – aunque sea poco e insignificante –. Es ese “fondo reservado” el que, de golpe, te pasa factura.
Uno reconoce que ha vivido a fondo, que se ha entregado generosamente, que ha dado mucho; pero, aún así, por poco honesto que sea consigo mismo, descubre como un resto de insatisfacción todavía no exorcizado, una insobornable sensación de que algo falta, de que esa carta que uno guarda disimuladamente bajo la manga tiene también que entrar en el juego, si no quiere que le quede fijada en el rostro esa sonrisa que muestra sólo la mitad del alma.
Y no me refiero a esas reservas legítimas y hasta necesarias (si uno no quiere fundirse más que darse); me refiero a esas reservas mezquinas, esa calderilla existencial que guardamos en una caja, no como acopio para darse mejor, sino como reserva para no darse tanto.
Me refiero a nuestro tiempo sagrado, a nuestro espacio inviolable, a nuestras manías intocables, a nuestros secretos irrevelables, a nuestros pequeños vicios inconfesables, y también a las mentiras que decidimos creernos para blindar esos “fondos” de toda injerencia ajena y de toda conversión posible.
Es entonces cuando caes en la cuenta de que ese tipo de reservas son trampas que nos tendemos a nosotros mismos, como aquél que por miedo a caer en una trampa cae en otra mayor.
Si alguien te dice que a los cuarenta te desengañas, no le creas: no es que te desengañes, sino que ya no te engañas, que no es lo mismo. Por supuesto, uno puede seguir engañándose durante cuarenta años más, pero no vale la pena.
Aún estamos a tiempo de echar esa calderilla existencial sobre la mesa y sumarla al resto. Poco o mucho, eso es lo que tenemos y eso es “todo” lo que podemos ofrecer. Quizá no más, pero tampoco menos.
Marc Vilarassau, SJ
http://www.pastoralsj.org/secciones/colaboraciones.asp?id=298
martes, 11 de agosto de 2009
Eso es
Son las alegrías, los fracasos y las decepciones
Es construir sobre barro, es creer en increíbles
Es soñar con utopías
Es hacerte amigo del extraño, es extrañarte de lo cotidiano
Es acostumbrarte al frío, y desacostumbrarte de los ambientes climatizados
Es tejer esperanzas, es volver a fracasar
Es llorar sin tener palabras
Es poner el hombro, es compartir el mate y los almuerzos
Es posponer tus planes, para construir los nuestros
Es la vida misma que cobra entero sentido
Es mirarte a los ojos y saber que estas pensando
Es acostarte tarde, es enamorarte
Es llenarte de rabia, y vaciarte de prejuicios
Es soñar con otros
Es hacerlo.
Eso es.
miércoles, 1 de julio de 2009
Relativo
Todo es relativo, mirarlo en proporción, en relación, en abstracción.
Todo es contable, calcúlale el desvío, el error, la media.
El hambre de uno, la enfermedad de varios, la soledad de tantos, el desamparo de muchos, la pobreza de la mayoría, no guarda proporción, duele y desgarra por igual.
La injusticia siempre será desproporcionada, nunca será abstracta, tendrá nombre y rostro. Contadas las víctimas como una o como miles, ésta siempre será exagerada.
domingo, 14 de junio de 2009
La Eucaristía (Corpus Christi II)
Si en alguna parte del mundo existe el hambre, nuestra celebración eucarística en todas partes del mundo es de alguna manera incompleta.En la Eucaristía recibimos a Cristo que tiene hambre en el mundo. Él nos sale al encuentro no solo, sino junto con los pobres, los oprimidos, los hambrientos de la tierra, que a través de él nos miran en espera de ayuda, de justicia, de amor expresado en acción.
No podemos recibir plenamente el pan de la vida, si no damos al mismo tiempo pan para la vida de aquéllos que se encuentran en necesidad dondequiera que estén.
Mi cuerpo es comida (Corpus Christi I)
Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida,
El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.
Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.
Pedro Casaldáliga
martes, 26 de mayo de 2009
Ella
o quizás sea al revés.
Fijas tus ojos y ella te esquiva,
hunde su mirada en el piso de barro,
pierde la vista entre la basura.
Le da vergüenza ser quien es,
llega a sentirse culpable y te vuelve a mirar.
Y te descubres frente a ella
sintiendo vergüenza de estar ahí e irte,
de poder irte.
Su mirada te compromete,
su olor te trae a la realidad,
ella te recuerda que eres responsable.
Fija sus ojos en los tuyos y la esquivas,
sabes que aquí se juega la vida,
en su hambre, en su forma de hablar,
en sus jóvenes arrugas, en sus hijos.
Ella te mira, ella seguirá allí,
bajo la lluvia y sobre más basura.
Ella, la pobreza,
caminará un día más
entre la resignación y la esperanza.
Tú no la olvides, no la evites
no la esquives, no la maldigas…
Vuelve a mirarla a los ojos,
deja que ellos sean quienes te interpelen.
viernes, 10 de abril de 2009
Soy feliz I
Es de noche. La zona es peligrosa. Camino tranquila esquivando los charcos, evitando meter el pie en el barro, si la luna llena alumbra.
Se escuchan los últimos martillazos. Estamos atrasados, pero estamos felices. Porque la alegría es gratuita, brota de lo hondo, me obliga a sonreír.
Camino sola, es una zona roja, pero a lo lejos me saludan por mi nombre. Es mi barrio, son sus casas, son nuestras preguntas y cuestionamientos, serán las respuestas que construyamos.
Mi corazón se aprieta, mi boca no deja de sonreír, mis ojos se humedecen. Soy feliz, este es hoy mi lugar. Voy sola, pero al encuentro de muchos.
Cantamos, bailamos, cargamos y descargamos, cavamos, apisonamos, nivelamos, hablamos, escuchamos, olimos, clavamos, sentimos… Sentí la plenitud de ser feliz, de no desear más nada en el mundo que querer estar hoy aquí.
miércoles, 4 de marzo de 2009
De los Padres de la Iglesia
"Forzosamente en el principio y la raíz, tus riquezas proceden de la injusticia. Porque Dios al principio no hizo a un hombre rico y a otro pobre, sino que dejó a todos la misma tierra. ¿De dónde, pues, siendo la tierra común, tienes tú tantas y tantas yagadas de tierra y tu vecino ni un palmo de terreno?" San Juan Crisóstomo (347 - 407)

domingo, 22 de febrero de 2009
Límite, frontera y horizonte
El límite de tu rebeldía
El límite de tu ambición
Es el límite de nuestra esperanza
La frontera de tu pensamiento
La frontera de tu sentir
Es la frontera de nuestro mañana
El horizonte de tu mirada
El horizonte de tus deseos
Es el horizonte de nuestros sueños
Si miras más allá del horizonte de tu mundo
Si deseas más grande que el horizonte que te trazaste
Si traspasas la frontera de tu pensamiento
Si corres la frontera de tu corazón
Si no limitas la rebeldía a una etapa de tu vida
Si tu ambición no se limita a la superficie
Habrá lugar en este mundo
para sostener la esperanza,
para construir un mañana,
para soñar nuestro mundo justo.
lunes, 19 de enero de 2009
Mateo 25 actualizado
Anónimo
martes, 6 de enero de 2009
Lo que te define
Lo que te define no son tus éxitos ni tus logros, sino las renuncias que has hecho.
Lo que te define no son tus dones, sino lo que haces con ellos.
Lo que te define no son las preguntas que te haces, sino las respuestas que das.
Lo que te define no son tus proyectos, sino las convicciones que te mueven.
Lo que te define no es el tamaño de tu corazón, sino en qué lo tienes puesto.